Barrio de las LetrasNo cabe duda de que si hay un lugar donde se debería respirar literatura en Madrid, a parte de la Biblioteca Nacional, es en el denominado Barrio de las Letras. Es un recorrido que los amantes de la literatura adorarán pues no sólo nos muestra una parte de la ciudad que ha conservado plenamente su estilo castizo y de época, sino que en él residieron en diferentes etapas los más grandes escritores tanto en prosa, como en verso de España.

El barrio de las letras comprende la zona aledaña a la calle Huertas, donde Cervantes, Lope de Vega, Góngora y Quevedo son cuatro de los personajes más notables que han habitado la zona y que siguen imbuiendo del espíritu de sus obras. Sumergirse una mañana en el esta zona de Madrid es un verdadero viaje en el tiempo. Delimitada por las calles de Atocha, la Plaza de Jacinto Benavente, de la Cruz, la Plaza de Canalejas, la Carrera de San Jerónimo, la Plaza de las Cortes, la de Cánovas del Castillo y el Paseo del Prado. Puede comenzarse el paseo desde varios puntos, los más recomendábles son la concurrida Plaza de Santa Anna o desde el Paseo del Prado.

El paseo por la calle Huertas incluye detenerse a mirar nuestros pies, pues en letras doradas se encuentran fragmentos de las obras de grandes literatos. Además de que afuera de los edificios históricos hallaremos placas con la biografía de estos escritores. En el número 18 todavía en pie está el edificio en que habitó el creador del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, quien además se encuentra enterrado en el Convento de las Trinitarias Descalzas en la calle Lope de Vega (sólo abierto para las misas), las cuales recibieron el nombre de Trinitarias Cervantinas por este hecho.

Barrio de las LetrasOtra joya del barrio es la Iglesia de San Sebastián quien entre sus residentes perpetuos tiene los restos mortales de Lope de Vega, Ruíz de Alarcón y Espronceda. Lope de Vega fue vecino y contemporáneo de Cervantes y su rivalidad era cosa del saber popular. Y como entre escritores la enemistad se maneja con la pluma, tampoco es sorpresa que la otra dicotomía se diera entre Quevedo y Góngora.

En la esquina de Lope de Vega frente al Convento de las Trinitarias se haya también la que fuera residencia del gran Quevedo y anteriormente había sido de Góngora. Al final de la calle nos encontramos con la Plaza de las Cortes donde se ha eregido una monumental estatua de Cervantes y ubiación de algunos de los grandes hoteles de la ciudad. Además la Plaza es un lugar abierto que mira al Paseo del Prado con sus joyas museísticas: El Museo del Prado, el Reina Sofía y el Thyssen-Bornemisza.

Barrio de las LetrasSin embargo, la vida del Barrio de las Letras no se acaba cuando termina la historia, sino que actualmente es una zona comercial que acoge varios locales de copas, una zona para irse de marcha; cafés y restaurantes que mantienen la vida que un día le dieran los escritores en continúas tertulias y parrandas.

Una fusión de aires que mezcla en el ambiente el olor del pasado con el de la modernidad. Las calles se llenan de jovenes y las Plazas de gente mayor, parejas o familias, que disfrutan del eterno sabor a historia sel Siglo de Oro Español. Por si fuera poco en la propia Plaza de Santa Ana se encuentra el Teatro Español, el cual todo el año es el hogar de los clásicos de la literatura española. Un paseo inneludible para quien desee adentrarse en el verdadero sabor de Madrid.

Imprescindible:

  • Convento de las Trinitarias
  • Iglesia de San Sebastián
  • Café Central
  • Teatro Español