ZapatonesMuchos habrán escuchado hablar de él, pero nunca lo habrán visto. Otros lo habrán visto, o incluso puede que se hayan fotografiado con él, sin ni siquiera saber quién era ‘el tipo ese’. Puede que ni se lo hayan preguntado, aunque resulta difícil de creer que él mismo no se lo haya dicho ya.

Zapatones es el eterno peregrino de Santiago de Compostela, pues está siempre aquí dispuesto a recibir, ayudar, charlar o fotografiarse con el visitante, turista o peregrino. Un tipo que forma ya parte de la iconografía del casco antiguo de la ciudad y de lo que representa Compostela para todo el mundo: historia, religiosidad, peregrinación, edad media…

Ataviado siempre con su sombrero, su bordón, su capa, sus conchas, sus sandalias, su barba blanca y poblada, y su actitud sociable, Zapatones es un personaje. Es El Peregrino de Compostela. Un peregrino al uso, de los de verdad. Que truene, llueva (cosa nada extraña en Santiago) o haga sol, nos lo podremos encontrar con cierta facilidad y pasmosa regularidad.

Lo más habitual es encontrárnoslo en la Plaza del Obradoiro, su casa. Cuenta Zapatones, orgulloso y a todo aquel que le dedica unos minutos, o una fotografía, o un vino, que un día el Rey Don Juan Carlos I le dijo…

Tienes la sala de estar más bonita de España.

Sin embargo, es también habitual encontrárselo en las inmediaciones de la Catedral de Santiago, como la Plaza de la Inmaculada o Azabachería, Plaza de las Platerías o Plaza de la Quintana, sobre todo en Año Santo, ya que se abre la Puerta Santa de la Catedral. También es posible encontrarlo en los soportales del Pazo de Raxoi, en la Plaza del Obradoiro, en frente de la Catedral, y al abrigo de la lluvia o del sol.

También es posible encontrárselo por las calles más célebres del casco antiguo, como la Rúa Nova, la Rúa do Vilar y, sobre todo, la Rúa do Franco, ya que es muy conocida su afición a tomarse unos vinos o unas cervezas y es ésta la calle de los vinos por excelencia de la ciudad, y punto de partida a la hora de irse de vinos por Santiago.

Así pues, si te lo encuentras, no pierdas la oportunidad de sacarte una foto con él y, sobre todo, conocerlo. Una foto, un poco de conversación y unas tazas de vino o unas cañas de cerveza podrían suponer un día maravilloso en Compostela en compañía de este popular personaje.

Imprescindible:

  • Sacarse una foto con él.

Datos útiles:

  • Dónde: Plaza del Obradoiro o inmediaciones de la Catedral.
  • Le gusta que se saquen fotos con él, charlar y que lo inviten a unos vinos o cañas.