Parque de Mari­a Luisa“Escuche usté, amigo: ¿Ha estao usté en Sevilla? ¿Ha visto usté el parque de María Luisa? ¿Qué no lo conoce? ¿Qué no ha estao usté allí? Pues… , usté no sabe lo que es un jardín. No, señó; No lo sabe usté, se lo digo yo”. Estas simpáticas palabras, utilizadas por el escritor, Juan Cabestany para dar comienzo a su famoso poema al Parque de María Luisa, expresan la importancia histórica de esto jardines sevillanos, uno de los más bellos de España.

Podéis encontrar el poema recitado en este enlace.

Hasta finales del siglo XIX, formaba parte de los jardines del Palacio de San Telmo, residencia de los duques de Montpensier y actual sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía. Y es que ¿Quién no conoce el parque de María Luisa? ¿Quién no ha escuchado hablar, alguna vez, de las innumerables palomas que convierten al parque en un destino obligado para los más pequeños? Cualquier viajero entre cuyos destinos se encuentre Sevilla, debería incluir este pequeño paraíso en su ruta.
Paseando por este inmenso jardín romántico, regalo a la ciudad de Sevilla de la infanta María Luisa, duquesa de Montpensier, comprobamos como el lugar no sólo ofrece diversión a los niños. A lo largo de sus más de 4000.000 metros cuadrados, descubriremos una gran cantidad de posibilidades. Pasear por las numerosas glorietas y rincones es una de las opciones. En la “Isleta de los Patos” encontraremos cisnes, patos y pavos reales. Si contamos con una dosis extra de curiosidad podremos encontrar, a lo largo del recinto, una variedad asombrosa de especies avícolas. Quedaremos sorprendidos por la hermosa vegetación del parque que consta de una multitud de setos, arboledas, acacias y olmos. La riqueza vegetal es tal que incluye multitud de especies no autóctonas. Para hacer una parada en el camino la mejor opción, es adentrarse en la lectura de un buen libro o descansar, en cualquiera de los números bancos, que adornados con azulejos, recrean obras de la literatura. También es interesante hacer un recorrido por los rincones más conocidos como la famosa Fuente de los Leones, el Estanque de los Lotos o la Glorieta de Bécquer, coronada por una hermosa estatua que se convierte en una autentica alegoría al amor. Todas las calles del legendario jardín poseen nombres de personajes famosos y en cada uno de sus rincones podremos encontrar una historia que nos haga escuchar el eco de tiempos pasados. Tener la oportunidad de pasear por los mismos rincones en los que un día lo hicieron el rey Alfonso XII y legendaria María de las Mercedes es un privilegio que encantará al viajero y que hará que su imaginación se dispare. Como dato curioso podremos visitar el pabellón situado en el Monte Gurugú, eje central del parque. Según la leyenda, fue este el lugar, en el que el rey Alfonso XII declaró su amor a María de las Mercedes. El deporte también tiene su espacio en este recinto. Una gran cantidad de personas aprovechan el amplio espacio del parque para correr, montar en monopatín o pedalear. Es un espectáculo curioso contemplar como familias enteras recorren el parque subidos en los famosos cuadriciclos que podremos alquilar por un precio asequible. Para los más cómodos pueden alquilarse también coches de caballo. Este valioso parque comparte enclave con auténticos monumentos y espacios de obligada visita como la Plaza de España, el Costurero de la Reina, el Palacio de San Telmo o la Plaza de América. Es muy fácil sucumbir a los encantos de este emblemático lugar. Como grita Cabestany en su poema “el cielo en estas tardes dice a Sevilla: ¡Buen jardinillo tienes¡… ¡Anda, chiquilla¡”. Como sucede a menudo, la literatura, encierra entre sus palabras grandes verdades.

Imprescindible:

  • La isleta de los Patos
  • La glorieta de Bécquer
  • La fuente de los Leones
  • El estanque de los Lotos
  • La plaza de las Palomas
  • Un paseo en los cuadriciclo o coche de caballos

Datos útiles:

  • Dirección: Paseo de las Delicias s/n 41013 Sevilla
  • BUS: 1 – 6 – 30 – 31 – 33 – 34 – C1 – C2
  • Acceso: Gratuito