Catedral y Giralda

La Catedral de Sevilla, la tercera más grande del mundo, es como una enciclopedia de historia. Sobre su basamento romano, se irguió un templo visigótico. De éste sólo queda hoy la fuente del Patio de los Naranjos, que a su vez resulta herencia, junto con la Giralda, de la mezquita árabe que sobre el mencionado templo visigótico se construyó en época de dominación musulmana. Sin embargo, la parte fundamental, lo que vemos hoy, comenzó a edificarse tras la Reconquista, en el Siglo XI, y su construcción duró cinco siglos. El estilo predominante es el gótico tardío o plateresco, con importantes pares en estilo renacentista.

La Giralda es el minarete de la antigua mezquita sobre la que se construyó la Catedral. En su día fue la torre más alta del mundo. Hoy, después de las tres añadiduras realizadas tras la Reconquista, vemos la definitiva torre de 97,5 metros de altura, coronada por una enorme figura de bronce que hace las veces de veleta. Esta figura, llamada popularmente Giraldillo, representó el triunfo de la fé cristiana sobre la musulmana. Hoy, la Giralda y el Giraldillo son el símbolo por excelencia de la capital andaluza.

La Catedral está compuesta por cinco naves, siendo la más alta la central, 36 metros, frente a los 26 de las demás. El punto más alto lo encontramos en el crucero, donde se alcanzan los 40 metros. La Capilla Mayor ocupa un tramo de la nave central. Destacan las rejas de hierro y los púlpitos, obras del Siglo XVI. El Retablo Mayor, considerado el más grande de la cristiandad, es obra que se realiza en diversas fases a lo largo de casi un siglo. La Capilla Real hace las funciones de cabecera de la catedral. Se trata de una construcción singular, ya que se es una especie de ábside renacentista situado donde cabría esperar una gran girola ojival, típica del gótico. En dicha capilla está ubicado el panteón del Rey San Fernando y de su hijo, Alfonso, junto con los sepulcros de algunos otros miembros de la familia real de la época. Asimismo, encontramos en ella a la imagen gótica de Santa María de los Reyes, patrona de Sevilla.

En el interior de la Catedral se encuentran los restos de Cristobal Colón, los cuales fueron traídos de la Catedral de La Habana al independizarse Cuba. Los cuatro heraldos que portan el féretro a hombros representan cada uno de los cuatro reinos de la corona española: Castilla, León, Aragón y Navarra.