Pasear por Sevilla
Categorías: Actividades, La Ciudad, Pasear, Transporte 8 de Abril de 2009Etiquetas: A pié, Pasear
Sevilla tiene un inmenso casco histórico delimitado por el río y por anchas avenidas que coinciden con el perímetro de las antiguas murallas. Dentro de estos muros, moverse a pie puede resultar la mejor manera de desplazarse y, a la vez, conocer la ciudad en su retorcido callejero. Con el complemento del taxi, el autobús y —pronto— el metro para recorridos largos, se impone andar en la zona céntrica.
Desde el entorno de la Catedral hasta el Barrio de San Lorenzo, núcleo en el que se concentra buena parte de los atractivos de la ciudad, el mejor sistema de transporte es — ya se sabe—, el coche de San Fernando: ratitos a pie, ratitos andando.
Pero lejos de ser un inconveniente, la progresiva peatonalización de calles como Tetuán, Sierpes o Rioja y las estrecheces de otras nos obligan a disfrutar de Sevilla paso a paso, única forma de degustar sus sorpresas, de asomarse a los patios, de detenerse en los comercios.
Para zonas algo más retiradas, como los alrededores de la Macarena, el Parque de María Luisa y la Plaza de España se puede optar por llegar en taxi o autobús y, una vez allí, moverse a pie. Lo mismo en Triana, aunque en este caso recomendamos entrar triunfalmente en ella andando a través del Puente, desde el que se tiene una visión incomparable de las dos orillas hispalenses.
Porque sólo a pie puede conocerse la ciudad, palparla, escucharla, olerla… Y allí donde el plano urbano se complica y confunde al visitante lo mejor es preguntar a los sevillanos o buscar la Giralda al final de alguna calleja, que nos señalará, al menos dónde queda la Catedral.
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