BV-22Todo grupo de amigos tiene un punto de reunión, un lugar en que todos ellos se sienten a gusto y les es acogedor. Estas son premisas básicas a la hora de disfrutar de dichos encuentros. Si el ambiente o el lugar no es el adecuado, lo único que se recuerda en las charlas con los amigos son las quejas de cada uno.

Cuando voy a visitar a un amigo en Elche, personalmente los dos tenemos claro cual es nuestro punto de reunión, el pub BV-22. Se trata de un pub irlandés, como muchos otros, que no destaca excesivamente por su fachada o por su decoración interior del resto de pubs de este estilo. Pero hay un factor clave para mi, y creo que para otra mucha gente, que ha sido la causa de que me encante entrar en este lugar.

No soy fumador, por lo tanto no tolero mucho el humo del tabaco. Desgraciadamente, algunos de mis amigos son fumadores, incluido mi mencionado amigo ilicitano, por lo que siempre que vamos a un pub a tomar algo, tengo que lidiar con el humo que sale de sus cigarrillos y que termina por incrustarse en mis ojos, los cuales acaban llorosos y rojos. Así que me fue muy grato descubrir la primera vez que fui al BV-22 que disponían de generadores de ozono. ¿Y para qué sirve eso? Sin entrar en tecnicismos de ningún tipo, sólo decir que gracias al ozono, el aire del pub es mucho más respirable y el humo de los cigarrillos apenas se nota. He llegado a estar sentado a un palmo de un cigarrillo y ver como el humo subía directamente hacía el techo sin afectarme para nada a los ojos. Pero hay que advertir que esto no va a evitar que al salir del pub nuestra ropa huela un poco a tabaco. Eso es marca de la casa de todos los garitos de este tipo.

Pasando a hablar del local en si, este no es excesivamente grande, pero está bien distribuido. A la derecha tendremos la omnipresente barra, frente a ella y a lo largo de toda la pared opuesta, hay una serie de compartimentos para unas 4 personas cada uno que hacen las reuniones mucho más acogedoras al estar relativamente aislados del resto del local. Mi consejo es que, si están libres, os hagáis con uno.

A la derecha de la barra está la zona de juegos, con la clásica diana de dardos y junto a ella, los aficionados a los antiguos videojuegos, encontrarán una joya en una añeja recreativa, la cual dispone de varios títulos en los que gastar unas monedas. El resto del pub está ocupado por el resto de mesas de las que dispone el local, un poco apelotonadas pero no más que en la mayoría de pubs. Y como no, no puede faltar la pantalla gigante, alrededor de la cual se reunen todos los aficionados al fútbol cada fin de semana, para disfrutar del partido estrella de la jornada.

Para terminar sólo queda comentar lo más importante a la hora de estar en un pub, la cerveza. Aquí no hay gran cosa que destacar. Si acaso las cervezas Paulaner y Guinness, las cuales se pueden encontrar en otros pubs y que personalmente son las que más me gustan. Eso sí, en el BV-22 el tema de los panchitos está montado de una manera muy original. Y es que sobre un barril usado a modo de decoración, se suele dejar una montaña de cacahuetes crudos y sin pelar que uno mismo se puede servir.

Así que tenemos todos los elementos para pasar un buen rato: amigos, un buen ambiente, menos humos de los que preocuparnos, juegos, cerveza y una montaña de cacahuetes. Yo no pediría nada más, ¿y vosotros?.

Imprescindible:

  • Acomodarse en un compartimento, pedir la cerveza que más nos guste y acompañarla de una buena montaña de cacahuetes.

Datos útiles:

  • Dirección: Calle Blas Valero 22, 03201 Elche
  • Teléfono: 965 44 79 72